Esos días ya no volverán ¿No es así? Para otoño ya me rendiré y admitiré que fuimos felices, que aquel tiempo lo disfrutamos juntos, sonreiré cada vez que los recuerdos me embarguen o vea un cálido sol, porque la rabia yace podrida en mi mente. Te llevaste algo mío antes de desaparecer y sé que no vas a devolvérmelo, no espero que lo hagas, puedes aferrarte a él cuando te sientas desamparado, devorarlo cuando la rabia te consuma y envolverlo con tus brazos cada vez que sientas frío...
Llega un momento en que la gente te cansa. Hoy me siento así, cansada de todos y todo, extrañando tu hombro para apoyarme y cerrar los ojos, tu sonrisa siempre me dio tranquilidad, tu presencia estabilidad.
Me gustaría que leyeras esto, te escribiría mil poemas, pero no sé dónde estás.

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