Vino a mi como quién recuerda dónde dejo las llaves, tan de golpe y lógico: como si hubiese descubierto la verdad del universo. Entonces qué hacer, tenía el mensaje pero seguía sin descifrarlo y tampoco sabía quién me lo hubiese dado y para qué ¿Con qué razón? he aquí otra pista de mi odisea.
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