domingo, diciembre 8

Hermano

Se vienen los 26 años de la conmemoración de tu muerte, 19 años de carencias de peleas de almohada, de esconderme en tu pieza cuando tenía pesadillas, de ver televisión juntos, de pelear sin sentido, de empujarme el columpio, de discutir quién ocupara el computador, de que nos fuéramos juntos a casa, de contarme historias grandiosas, de tratar de cocinar algo comestible cuando nos quedáramos solos en casa, de ir a la playa a construir castillos de arena, de comer donde la abuela y reírnos del novio de ésta, de gritar los goles de Chile, de corretearnos los jotes/perras, de tomarnos fotos ridículas, de hacer tantas cosas...

Aún así te quiero.

Me afecto profundamente tu partida porque una parte de mí está inconclusa.

Éste año, quiero regalarte en mi nuevo cuarto un pequeño altar, algo que tener donde visitarte ya que nunca sabré que hicieron con tus restos.

Cuando pasan cosas extrañas, quiero pensar que eres tú regañandome, dando un abrazo o simplemente acompañandome.

No hay comentarios:

Publicar un comentario